Ondas sismicas se detectaron en todo el mundo.

23 DE NOVIEMBRE, JAPÓN: Un terrmoto de magnitud 5,2 sacudió la prefectura japonesa de Fukushima sin provocar un tsunami, informó el Servicio Geológico de EE.UU. El foco se ubicó a 46,8 kilómetros de profundidad, a unos 29 kilómetros al noreste de la localidad de Iwaki. Los temblores se sintieron en la capital del país, Tokio. No hay información sobre víctimas ni daños materiales.

24 DE NOVIEMBRE, VENEZUELA: Un sismo de 5,1 es registrado en Venezuela, según reportó el USGC. El epicentro del temblor se localizó 3 kilómetros al oeste de la ciudad de Valera (estado de Trujillo), y su hipocentro a 20,2 kilómetros de profundidad.

26 DE NOVIEMBRE, TAIWÁN: Un terremoto de magnitud 6,2 se detectó en el estrecho de Taiwán, según informó el Centro de Redes Sísmicas de China. El movimiento telúrico se localizó a una profundidad de 20 kilómetros. Fue seguido por otro sismo menos potente de magnitud 3,6 a una profundidad de 6 kilómetros.

26 DE NOVIEMBRE, SAN ANDRÉS (COLOMBIA): Un sismo de magnitud 4,4 se registró en el mar Caribe, el tercero en menos de 24 horas. El epicentro se localizó a una profundidad de 10 kilómetros, cerca de la isla colombiana de San Andrés. Pocas horas antes, otro temblor de magnitud 5,6 se produjo en esa misma zona, mientras que la noche del día anterior se registró otro sismo de magnitud 6,1. En ambos casos el epicentro se localizó a 10 kilómetros de profundidad.

26 DE NOVIEMBRE, IRAK/IRÁN: Un terremoto de magnitud 6,3 dejó más de 700 heridos en una ciudad en el oeste de Irán. El epicentro, a 9 kilómetros de profundidad, se situó a 150 kilómetros al noroeste de Bagdad (Irak).

28 DE NOVIEMBRE, JAPÓN: Un sismo de magnitud 5,5 azotó el norte de Honshu, la isla principal del archipiélago japonés. El epicentro del movimiento telúrico, que tuvo una profundidad de 10 kilómetros, se localizó en el océano Pacífico, a 132 kilómetros al sureste de la ciudad de Shizunai

29 DE NOVIEMBRE, INDONESIA: Un sismo de magnitud 5,8 se registró en las costas de la isla Nías (Indonesia), informó el Centro Sismológico Euro-Mediterráneo (CSEM). El epicentro del movimiento telúrico, que tuvo una profundidad de 30 kilómetros, se localizó a 254 kilómetros al noroeste de la ciudad de Sibolga, que cuenta con alrededor de 84.000 habitantes.

30 DE NOVIEMBRE, ALASKA (EE.UU.): Un terremoto de magnitud 7,0 causó graves daños en el estado. El epicentro del terremoto se ubicó a tan solo 13 kilómetros de la ciudad más grande del estado, Anchorage, y a 40 kilómetros de profundidad. Pocos minutos después del primer terremoto, el USGS registró una serie de nueve réplicas de magnitud de 3,4 hasta 5,7 en la misma zona.

30 DE NOVIEMBRE, ARGENTINA: Mientras se daba inicio a la cumbre del Grupo de los 20 (G-20) en Buenos Aires, se registró en la capital y sus alrededores un temblor. Según distintas fuentes tuvo una magnitud de 3,8. El hecho llamó la atención y fue notificado por distintos usuarios a través de las redes sociales, ya que esta región no suele tener actividad sísmica. De hecho, la última vez que se había dado un movimiento tectónico de estas características había sido hace más de un siglo, en 1888. Según los distintos testimonios, el temblor afectó incluso la ciudad de La Plata, que se encuentra 60 kilómetros al sur.

Esta seguidilla viene después que el mes pasado se sucedieran una serie de terremotos dentro de la franja del planeta llamada Cinturón de Fuego.
Futuro terremoto catastrófico

Sismólogos que estudian la cordillera del Himalaya creen que muy pronto un terremoto de magnitud inusual, de 8,5 o más, podría azotar esa región montañosa asiática. Aseguran que se producirá con efecto retardado y probablemente será catastrófico.

El estudio publicado en la revista científica Geological Journal llega a la conclusión de que una «enorme acumulación de la tensión tectónica presagia al menos un terremoto de magnitud 8,5 o más […] en el Himalaya, en cualquier momento futuro.

El empuje frontal del Himalaya —en una zona de varios kilómetros que abarca la mayor parte de las líneas frágiles de falla y donde se producen muchas avalanchas y cambios sísmicos— ha permanecido inmóvil durante los últimos 600 o 700 años, lo que sería un periodo inusitadamente largo si se tienen en cuenta sus parámetros geológicos.

El responsable de todo es… ¿un cambio en la rotación de la Tierra?

Un estudio de Roger Bilham de la Universidad de Colorado en Boulder y Rebecca Bendick de la Universidad de Montana en Missoula, presentado en octubre del año pasado durante la reunión anual de la Geological Society of America, afirmó que la correlación entre la rotación de la Tierra y la actividad sísmica es fuerte y predijo que iba a haber un aumento en el número de terremotos intensos para el 2018.

Bilham y Bendick descubrieron que hubo períodos de alrededor de cinco años cuando la rotación de la Tierra se redujo en tal cantidad varias veces durante el último siglo y medio. Fundamentalmente, estos lapsos de tiempo fueron seguidos por períodos.