Polos magnéticos de la Tierra podrían revertirse más rápido de lo pensado


El campo magnético de nuestro planeta es generado por el metal líquido que se mueve violentamente a aproximadamente 2.735 kilómetros por debajo de la superficie. Sin embargo, en algunas ocasiones, el movimiento de este líquido altera el campo, incluso causando que los polos magnéticos se volteen, de norte a sur y viceversa.

Anteriormente, los científicos creían que el cambio de polaridad podía tomar miles de años, sin embargo un nuevo estudio ha demostrado que esto podría suceder mucho más rápido.











Un cambio de polaridad podría poner en grave riesgo a nuestra moderna infraestructura, principalmente la de energía y telecomunicaciones, de las que somos muy dependientes hoy en día.

El campo magnético protege a la Tierra del constante bombardeo de radiación cósmica y viento solar. Cuando ocurre un cambio en el campo magnético, pueden generarse problemas en las comunicaciones por radio, en satélites y hasta en los sistemas de energía eléctrica.











Sabemos que en el remoto pasado, hace aproximadamente 773.000 años nuestros antepasados lograron sobrevivir a una reversión completa de los polos; sin embargo esto no ha ocurrido en tiempos modernos, y los efectos podrían ser catastróficos.

Pero desde aquel evento sin igual, han ocurrido otros incidentes geomagnéticos menos intensos, y aunque no han logrado revertir los polos, sí han generado alteraciones temporales de la polaridad.


Analizando la historia de los polos magnéticos


Para obtener los datos históricos del comportamiento geomagnético de nuestro planeta, los científicos utilizan las rocas. En la reciente investigación se usó una estalagmita hallada en una cueva del suroeste de China, con la cual el equipo pudo rastrear 16.000 años de historia, en un periodo de 107.000 a 91.000 años atrás.
El análisis permitió al equipo saber que hace 98.000 años la Tierra experimentó una reversión inusual y que habría ocurrido en solo un siglo.










Los investigadores indicaron en su estudio:
Este cambio es más de 10 veces más rápido que las estimaciones previas para la velocidad de cambio más rápida, y más de 30 veces más rápido que la duración generalmente aceptada para las transiciones de polaridad”.
Además, la estalagmita también dejó ver que ocurrieron otras variaciones geomagnéticas. De acuerdo a esto, cuando el campo magnético de la Tierra era más débil, ocurrían más fluctuaciones.
Chuan-Chou Shen, profesor en la National Taiwan University y autor del estudio, dijo en un comunicado:
La duración de estos eventos varió de varios siglos a miles de años. Estas características indican una inestabilidad prolongada de la convección en el núcleo externo de la Tierra”.
Esto coincide con lo que ocurre actualmente, ya que desde el siglo pasado nuestro campo magnético se ha debilitado un 10 por ciento. Aunque esto no quiera decir que nuestros sistemas de comunicación y energía vayan a colapsar, sí hace hincapié en cuánto hace falta aprender para poder determinar con mejor precisión cuándo un bombardeo de radiación cósmica podría poner en peligro real a la infraestructura de nuestro planeta, de la que tanto dependemos.











Si bien es cierto, esta última investigación es un gran paso adelante, también nos deja con muchas interrogantes que por ahora no pueden ser resueltas.
De acuerdo a esto, Shen plantea lo siguiente:
¿Cuál es el mecanismo exacto para estas oscilaciones de polaridad? ¿Ocurren más a menudo o fueron exclusivas del período de tiempo estudiado?”
Obviamente, los científicos necesitan realizar más investigación y analizar más rocas, para desbloquear el funcionamiento de la dínamo de la Tierra profunda, dijo Shen.
El estudio científico ha sido publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.